Aldo Chalé
 
Aldo Chalé
Sermones
Trataré de responder a tus dudas
Apoyos (temas y temas)
Foti Aldo
Aldo Chalé
 
Imagen
 
En Todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia
Amigo es mas unido que un hermano
 
El deber del siervo
Por Aldo Chalé
Lc. 17: 7-10
7¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? 8¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? 9¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

Presentemos dos casos:
1. Primer caso: Llega el esposo después de un día largo de 6 horas en la oficina, un día de esos flojos, donde se dio la oportunidad de ver TV todo el día, el clima, el café, después de salir del trabajo al entrar a su casa mira a su pobre esposa, tubos de cabello en la cabeza, mascarilla de aguacate, la lavadora aun funcionando, los platos llenos e jabón, el piso aun mojado, ella lava ropa, platos y el piso a la vez, los niños gritando, ella sirviendo cena. Cuando entra el marido le dice a ella: oye vieja, sírveme la cena, mientras como me das un masaje en los pies porque tuve un día estresante, y después que yo cene si sobra algo quiero que comas tú.
2. Segundo caso: Llega el esposo después de un largo día de trabajo, 12 horas, él es obrero, descarga frutas, piedras y material de construcción, el calor del día una de sus luchas, entra a casa, todo cansado, agitado, con golpes y raspaduras como cada día, y al entrar a su casa mira a su pobre esposa, tubos de cabello en la cabeza, mascarilla de aguacate, la lavadora aun funcionando, los platos llenos e jabón, el piso aun mojado, ella lava ropa, platos y el piso a la vez, los niños gritando, ella sirviendo cena. Cuando entra el marido le dice a ella: oye miamor, mira cómo estás, permite ayudarte, ven, siéntate, ahora te preparo algo para cenar, quítate los zapatos, te voy a dar un masaje en los pies, haz de estar bien cansada.

¿Cuál de los 2 casos te suena más popular en el mundo actual?
Los siervos son siervos de su señor. Nosotros somos siervos de Dios, pero los siervos son llamados inútiles ¿Por qué? Esta parábola argumenta tres condiciones del siervo que nunca debemos olvidar para continuar con nuestro deber

I.- Un siervo siempre será un esclavo
• Si nos fijamos no estamos en la época de la esclavitud, pero imaginemos que estamos en esa época, y tienes un esclavo que nació como esclavo.
• En el tiempo de Cristo había esclavitud.
• Era claro que un esclavo era una propiedad, y el dueño del esclavo podía hacer lo que quisiera con su esclavo. El esclavo trabajaba todo el día, hacia lo que tenía que hacer porque para eso nació.
• Aparte tenía que hacer todo lo que su dueño o señor le dijese. Si lo hacia bien y cumplía con sus obligaciones el amo o señor le daba su comida, así que en algunos casos el esclavo trabajaba no para ganarse un salario, sino para agradar a su amo. Si el amo quería le dejaba comer, sino pues no.
• Hoy día si usted trabaja es para comer, pero se imagina que después de trabajar toda una jornada en la quincena el jefe no le paga porque no quiere? seguro usted le demanda; pero en el tiempo de la esclavitud un esclavo, un siervo del señor no podía ni aun revelarse contra su señor, le costaba la muerte.
• Así que un siervo es un esclavo y solo vive para servir a su amo. No se merece nada, no se gana nada, solo se sirve. Por no merecer nada somos más que inútiles. Si nosotros somos siervos de Dios, estamos conscientes que por causa del pecado no nos merecemos nada, ni ser propiedades del amo. Si lo somos es por su gracia.
• Con el simple hecho de ser propiedades de Dios es más que suficiente. Pero como esclavos ¿qué valemos? ¿qué podemos hacer para pagar nuestras deudas? Cristo lo pagó todo y el valor de Cristo es lo que nos hace valer.
• Si sabemos lo que somos podemos responder a nuestro deber como siervos de Dios

II.- Un esclavo siempre será tratado como lo que es
Supongamos entonces que usted es el amo, usted tiene esclavos, la parábola nos nuestra que V.7.- teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa

A. El siervo que tiene usted viene después de un largo día de trabajo, salió antes que el sol saliese, y regresa ahora que se ha ocultado el sol, este esclavo es quien trabaja en su campo, en la agricultura, regresa sudado, mal oliente, lleno de tierra, polvo, yerbas por su cuerpo, insectos, y al entrar a la casa de usted ¿qué le dice, Siervo amado, ven, siéntate a la mesa, yo te sirvo? ¿verdad que no?, seguro lo manda a bañarse primero.

B. Otro caso: Si tuviera usted un esclavo, y este es quien apacienta sus ganados, está todo el día entre los animales, al llegar la noche entra a su casa todo sudado, mal oliente, lleno de tierra, polvo, yerbas por su cuerpo, pulgas, garrapatas en la ropa, estiércol en los pies y al entrar a la casa de usted le diría: Siervo amado, ven, siéntate a la mesa, yo te sirvo ¿Verdad que no?, seguro lo manda a bañarse primero.

La parábola nos muestra exactamente eso V8.- ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú?
• Al llegar el esclavo, el amo lo manda a preparar la cena, le dice cíñete, esto es vístete, como decir… prepara mi cena, arréglate esa ropa y me vienes a servir. Primero yo, después tu.
• Los siervos (esclavos) tienen que hacer lo que les compete hacer, tienen que cumplir sus obligaciones.
• No hacen las cosas por amar hacerlas, sino porque las tienen que hacer. Nacieron para eso, sus padres fueron esclavos, sus abuelos también, ahora ellos, y sus hijos y por los mismo, los hijos de sus hijos.
• El esclavo no conoce otra vida mas que hacer lo que su señor le diga que debe hacer. Pero al hacer todo esto, siempre seguirá siendo un inútil, un siervo inútil ¿por qué?
• Teniendo un amo exigente, nada de lo que hagamos compensará su favor. Ya que el esclavo merece la muerte por no llegar al estatus del servicio excelente hacia su amo y señor.
• Lo que podemos hacer lo hacemos porque Dios nos lo permite hacer. Por nosotros mismos nada podríamos hacer. Somos más que inútiles.
• Si agradamos a Dios lo agradamos por el favor de Cristo en nosotros porque por nosotros mismos seremos encontrados detestables.
• Si sabemos lo que merecemos podemos responder a nuestro deber como siervos de Dios

III.- El servicio de un esclavo nunca es suficiente
Si nosotros somos los esclavos pues recordemos esclavos de qué somos
A. Sin Cristo la persona es esclava de su pecado, de sus vicios… alcoholismo, drogadicción, tabaquismo, pleitos, gritos, tendencias de cualquier desviación, pornografía, etc., griterías, vocabulario grosero… etc. Cada persona que nace en la tierra es esclava del pecado y condenada a la muerte eterna
B. En Cristo somos libres de la esclavitud del pecado, de la condena a la muerte eterna. Ahora somos siervos de Dios. Hemos nacido de nuevo para honrar a Cristo y servirle siempre a él (ref. Ro.7,8).

¿Han escuchado que un siervo tiene que ser proactivo?
En una ocasión un empleado llamado Juan se queja con el dueño de la empresa porque su compañero Pedro del mismo rango que él, gana el doble y que hace exactamente lo mismo.
Así que el dueño de la empresa dispuesto a comprobarle porqué le paga más a Pedro, le dice a Juan: necesito que salgas y me cotices el precio de la cebolla porque voy a iniciar un nuevo negocio de cebollas y pues quiero saber presupuestos.
Así que Juan piensa por un momento y dice: en el mercado he de encontrar los precios más bajos, así que agarra un camión, se baja, va paseando por donde venden animales, pasa a tomarse un pozole, de ahí, en que camina ve que los letreros de cebollas dicen 7.90 el kilo, sale del mercado y pasa a tomarse su champola y escucha a otros vendedores que gritan: a 8.50, a 8.50 el kg de cebolla, regresa en promedio de dos horas, y le dice al gerente: listo jefe, está la cebolla a 7.90 con los marchantes más económicos, pero también le hice el favor de ver cuánto cuesta con los ambulantes y lo dan a 8.50, le conviene comprar con los marchantes. Ok, contesta el gerente, siéntate.
Enseguida llama a su secretaria y manda a llamar a Pedro. Al llegar Pedro a la oficina el gerente le dice exactamente lo mismo: necesito que salgas y me cotices el precio de la cebolla porque voy a iniciar un nuevo negocio de cebollas y pues quiero saber presupuestos. Pedro se va que vuela, ve conseguir un taxi, llega a la central de abastos y hace unas diligencias más. En una hora Pedro regresa y le dice al gerente: jefe, ya le traje algunas cotizaciones pero no se si se conforme con estas, porque creo que pude haber hecho más. Pero por la premura del tiempo le traje el primer avance de costos. En la central de abastos conseguimos el costo de cebollas en 6.90 el kilo, que es el precio a los marchantes del mercado y estos venden el kilo entre 7.90 y 8.50, le ganan entre 1 peso. Averigüé con los distribuidores, ya que en la central son co-distribuidores, y con los distribuidores nos los venden a 5 el kilo que es el mejor precio de las 5 distribuciones que averigüé. Pero nos conviene bajar un tráiler, porque a este precio directamente con los productores nos lo dan a 3 pesos el kilo, así que bajando el tráiler le ganamos más del 100% por kilo a la venta directa. Jefe, le aconsejo que compre por tráiler y que aseguremos buenos co-distribuidores, ya que compraremos directo con los productores. Una cosa más jefe, el precio que le estoy dando es de la cebolla roja, el de la blanca nos la dejan a 2.80 y la amarilla en 2.60.
Puedes retirarte le dijo el jefe a Pedro,
El jefe le dijo a Juan ¿ves Juan, ves porqué le pago más a Pedro? Este mi empleado es proactivo.

Por otro lado Pedro en su corazón solo se decía… debí haber investigado más, no fue suficiente. Hubiese traído presupuestos de tomate, chile y otros, soy un inútil. Solo hice lo que me dijeron que haga ¿cómo no hice más?

¿Qué bien debemos hacer para ser siervos estupendos?
La verdad es que nada de lo que hagamos será suficiente para compensar la gracia e Cristo.

La biblia dice Lc. 17:10.- Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.
• Cada vez que hagamos algún servicio a Cristo, recitemos este texto.
• Cada vez que pensemos que ya hicimos más que otros, recitemos este texto.
• Cada vez que nos comparemos con otros cristianos, recitemos este texto.
• Cada vez que evaluemos lo que hacemos para el servicio a Dios, recitemos este texto.
• Cada vez que mires lo que haz donado, hecho, construido, elaborado en pro de la iglesia, recitemos este texto.
• Nuestro deber como siervos es hacer lo que Dios ha dicho que hagamos, pero si nos conformamos con hacer solo lo que sabemos que debemos hacer, somos inútiles. Si nos conformamos con responder a nuestras solas obligaciones y no hacemos más con el pretexto de que no n os compete, somos inútiles.
• Si hacemos aun más de lo que debemos hacer, damos más de que debemos dar, entonces repitamos este texto.
• Si sabemos que nunca será suficiente por lo que hagamos entonces podemos responder a nuestro deber como siervos de Dios


Aplica:
Los siervos son siervos de su señor. Nosotros somos siervos de Dios, pero los siervos somos llamados inútiles ¿Por qué? Esta parábola nos ha argumentado tres condiciones del siervo que nunca debemos olvidar para continuar con nuestro deber
1. Un siervo siempre será un esclavo
2. Un esclavo siempre será tratado como lo que es
3. El servicio de un esclavo nunca es suficiente
A pesar de esto, lo más hermoso que Dios nos da es su gracia salvadora.
Cristo nos hace sus amigos y nos mira como amigos
Jn 15:15.- 15Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
¿Más gracia? El Señor siempre nos da más, aun más. Respondamos a nuestro deber dándole más, aun más. Cuando sientas que ya hiciste o diste algo, da más. Demos en la medida que Dios nos da.